26 septiembre, 2009

Edad Media. Revista de Historia


El número 10 (2009) de la prestigiosa revista Edad Media. Revista de Historia, una de las publicaciones más importantes del ámbito español, en lo que al período medieval se refiere, está dedicado de forma monográfica al tema de La Piedad Medieval : imágenes, reliquias, hagiografía. En el apartado de miscelánea de la revista, han incluido mi artículo La historia de las mujeres en la historiografía española: propuestas metodológicas desde la historia medieval.

Aunque no es lo más agradecido de leer de todo lo que he escrito (la historiografía y la metodología histórica no lo suelen ser), y aunque dudo que su repercusión sobrepase los estrechos límites del reducido gremio o subgremio de los/las (más las que los, evidentemente) que se dedican (o no hemos dedicado alguna vez) a la historia de las mujeres, es sin lugar a dudas, al menos para mí, el mejor artículo que he escrito hasta la fecha y el que más justifica los seis años de carrera. En ese sentido, agradezco al profesor de la Universidad de Valladolid y director de la revista, Juan Antonio Bonachía, el hecho de haber confiado desde el principio en mi persona y de haber avalado la publicación de un artículo tan ambicioso como ése.

23 septiembre, 2009

Globalización


Si alguien no tiene nada que hacer el próximo viernes de 1 a 1:30 de la madrugada (cosa que es bastante improbable), que entre en www.sodre.gub.uy o en www.adinet.com.uy (frecuencia 1050 AM) y escuche un programa de Radio Uruguay que se llama "Sopa de Letras". Lo digo porque, si no me he dormido antes, me entrevistarán para que dé mi opinión sobre el último libro de Martin Amis, titulado El segundo avión (Anagrama, 2009) y del que he escrito una extensa reseña que aparecerá en el próximo número (octubre) de la Revista Digital Ojos de Papel.

Por lo que se ve, este programa de radio está dedicando esta semana a la figura de este genial escritor, que no en vano ha vivido varios años en Uruguay y está casado con una uruguya, la escritora Isabel Fonseca.

Lo dicho: el viernes a la 1 (hora española, allí serán las 20 de la tarde) y globalización mediante, diremos alguna cosa interesante sobre Amis. Bueno, interesante no lo sé, habrá que escucharlo.

- Justo Serna sobre El segundo avión y el 11 de septiembre.

- Reseña de El infierno imbécil de Martin Amis (El Aleph Editores, 2008)

20 septiembre, 2009

¡Ba-lon-ces-to!




Las palabras que dice Pepu Hernández (seleccionador español de baloncesto cuando se ganaron la medalla de oro en el Mundial de Pekín 2006 y la plata en el Eurobasket de Madrid 2007) tienen más sentido del que parece. Hasta hace unos diez años, el baloncesto ha sido en España un deporte minoritario, siempre a la sombra del fútbol. Esto había hecho que nadie, ni los medios de comunicación ni el público en general, le prestasen la suficiente atención. La gente sólo se acordaba de que existía para lo bueno, cuando se ganaba una medalla como en las Olimpiadas de Los Angeles '84.

Esto ha cambiado con una nueva generación de jugadores (Gasol, Garbajosa, Navarro, Carlos Jiménez, Calderón, Rudy Fdez, Ricky Rubio...) que han elevado el baloncesto a lo más alto del deporte español, europeo y mundial. Fueron campeones del mundo, subcampeones de Europa y el año pasado, plata en los JJOO de Pekín. En el Eurobasket de Polonia que terminó ayer, empezaron francamente mal, perdiendo el primer partido contra la selección de Serbia, justamente los rivales de ayer en la final. Luego volvieron a perder ante Turquía y estuvieron a punto de ser eliminados. En España la gente se temía lo peor y los medios deportivos empezaron a acusarles de haber ido a Polonia con aires de prepotencia, demasiado relajados. El capitán J.C. Navarro hizo unas declaraciones en las que pidió a la gente un voto de confianza. Se lo dimos todos y ellos reaccionaron. ¡Vaya si reaccionaron!

Más allá del placer que siente alguien que ha jugado durante muchos años a baloncesto, viendo que un deporte tan querido y que tantos recuerdos me trae empieza a ser querido y valorado por mucha gente en España, lo de la selección española de baloncesto en este campeonato me parece, por encima de todo, una muestra de superación y esfuerzo, de ansia de triunfo y de trabajo en equipo; en definitiva, una lección de algo que se echa en falta en estos tiempos de crisis de valores: el amor propio.

15 septiembre, 2009

In Memoriam


Patrick Swayze (18 de agosto de 1952 - 14 de septiembre de 2009)

Como dice un verso de Benedetti, "quién me iba a decir que el destino era esto". Prometo que cuando empecé a escribir este blog y hablé de que iba a ser un lugar para los homenajes, ya tenía pensado escribir un post dedicado al actor estadounidense Patrick Swayze. Como supongo que todos los lectores de este blog ya sabrán, este homenaje ya es póstumo. Después de una denodada lucha contra un cáncer de páncreas, y tras varias recaídas y conatos de mejora, en la madrugada de ayer el cáncer le ganó la partida a Swayze.

En contra de lo que suele ser habitual en estos casos, no diré que Swayze fue un actor extraordinario, un fuera de serie. Para ser sinceros, creo que en un ranking imaginario de mis actores favoritos, Swayze estaría bastante lejos de las primeras posiciones. Sin embargo esto, hay un aspecto de Swayze que, en mi caso personal, le da un enorme valor añadido a su figura. Me refiero a la capacidad de su persona (de sus personajes se entiende) para evocarme recuerdos. Hace unos días, hablaba de la
poesía de Juan Antonio Millón y de su capacidad para transportarme a esa infancia dorada que mi mente va idealizando cada día que avanza. Como dije entonces, con cada etapa que cumplo, con cada ciclo que cierro, se abre un involuntario pero natural proceso de reflexión que, casi siempre, conduce al mismo sitio: el patio de mi antiguo colegio.

El recuerdo que me evoca Swayze es diferente. En mi esquema mental, como en el de mucha gente de mi generación, la figura de Swayze va asociada a dos películas, a cuál más mítica. Una es Dirty Dancing, la otra es Ghost. Ambas las retengo perfectamente en mi retina porque suelen reponerlas bastante en la televisión, como uno de estos clásicos de sobremesa de un sábado por la tarde. Ambas me fascinaban en varios sentidos. De Dirty Dancing recuerdo esa pose de chulo engreído y protector de Johnny Castle, el personaje interpretado por Swayze. Recuerdo que interpretaba a un profesor de baile que ligaba con todas las chicas y que acababa seduciendo a una chica noña que terminaba siendo su pareja de baile y la protagonista del film.

Ghost siempre me ha parecido una película extraordinaria, quizá no el sentido técnico o argumental, pero sí en el sentido emocional. No lo recuerdo ahora, pero es muy posible que llorase la primera vez que la vi. Recuerdo el extraordinario papel de Whoopi Goldberg (ganó un Oscar por él) y recuerdo lo guapísima que me pareció Demi Moore con el pelo corto. Recuerdo también la impotencia de ver como el que ejercía de malo mataba al bueno, a Sam, el personaje de Swayze, y luego trataba de beneficiarse a su viuda. Pero recuerdo sobre todo algunas escenas míticas como aquella del torno de alfarero mil veces reproducida o aquella otra en la que el fantasma de Swayze le acercaba una moneda a Demi Moore. Ya digo que, aun sin ser una obra maestra del cine, si me parece que dentro del género romático, es una pelícua sobresaliente.

Aunque sé que tiene muchas más (en su día también me gustó La ciudad de la alegría, basada en la novela de Le Carré), para mí el nombre de Patrick Swayze siempre irá unido a estas dos películas, hitos de mi infancia en lo que a lo fílmico se refiere. Cuando todavía reponen estas películas (no me extranaría que estos días lo hicieran), intento hacer lo posible por verlas. Me las sé de memoria, es cierto, pero no lo puedo evitar. Al igual que otras cosas (canciones, comidas, bebidas, etc.) su potencial evocador de la infancia me supera y la nostalgia que desprenden me atrapa.

No deja de ser paradójico el que Swayze haya muerto en un estado de salud precario. Viendo las últimas fotos que de él se han publicado, ya en pleno proceso de lucha contra la enfermedad, a uno le cuesta creer que esa persona es la misma que luce esa planta envidiable en las películas que he citado. Por esa época Swayze era bailarín profesional (su madre era coreógrafa) y estaba considerado como uno de los hombres más sexys del mundo, según me hizo saber mi madre. Leí hace poco que estaba trabajando en una serie de televisión americana y que preparaba una autobiografía que se iba a titular Time of My Life, en alusión al célebre tema principal de Dirty Dancing. Lamentablemente, no podrá ser. Ni la serie, ni la autobiografía.

Por todas esas tardes de sábado frente al televisor, le brindo este póstumo y sincero homenaje.

09 septiembre, 2009

Cien años de soledad


Levante U.D. (9 de septiembre de 1909 - 9 de septiembre de 2009)

Aunque no tenía pensado escribir hoy en el blog, esta tarde he escuchado en la radio una cosa que me ha hecho cambiar de opinión. Todos los días de 15:10 a 16:00 de la tarde, y desde hace muchos años, suelo escuchar "Ser Deportivos", el programa diario de información deportiva de Radio Valencia - Cadena SER, que dirige y presenta Pedro Morata. Como hoy se cumple el centenario de la fundación del Levante U.D., el club decano del fútbol valenciano, la Cadena SER ha emitido un programa especial que me ha encantado, un merecido homenaje que me ha emociado.

Por eso, y aunque la gente que me conoce sabe que soy simpatizante del Valencia C.F, hoy quiero dedicar este post al otro equipo de la ciudad de Valencia y a la sufrida e incondicional afición granota. Me he emocionado escuchando ese precioso documento esta tarde y he pensado que el mejor homenaje que podía hacer a este entrañable equipo, al que llevo siguiendo también desde hace años, era dedicarle un pequeño espacio en este - a su vez - pequeño reducto que es el blog.

Para la gente de fuera de Valencia, o para la gente de Valencia que no esté puesta en el tema, diré brevemente que el Levante U.D. ha sido siempre un club humilde, un equipo acostumbrado a sufrir como ningún otro. Nacido en el valenciano barrio del Cabanyal, el Levante es un club que ha vivido siempre au bord de la falaise, ascendiendo y bajando de categoría (ha estado 5 años en 1ª división, 39 en 2ª y 12 en 2ªB) y sufriendo mil y una penalidades. Sin embargo estos vaivenes, el club ha sabido sobreponerse a sus endémicos problemas (deudas, traslados de campo, etc) y ha logrado siempre reiventarse y salvarse de una desaparación que, por momentos, pareció más que probable. Así ha sido como hoy, cien años después de su nacimiento, todavía se mantiene de pie.

Como recordaban muy bien esta tarde en la SER, los aficionados levantinistas siempre se han quejado de una cosa: el trato de segundones que la ciudad y los medios de comunicación les han prestado. Es verdad. Como le ocurre al Espanyol en Barcelona o al Atlético de Madrid y al Getafe en Madrid, al Levante U.D. siempre se le ha tratado como al "hermano pobre" del Valencia C.F., como a "los otros". Por eso, y por triste que sea reconocerlo, estos primeros cien años del Levante U.D., han sido en parte, "cien años de soledad", cien años de sentir que no se les reconocía un pasado y no se les facilitaba un futuro; en definitiva, que se les escuchaba. En parte es ley de vida: la oferta y la demanda es lo que hace que los medios de comunicación den a la gente lo que pide. En esta ciudad a la gente siempre le ha tirado más el Valencia. Nadie duda que lo más fácil, lo más cómodo. Ser del Barcelona o del Madrid, de los equipos que siempre ganan, es lo más fácil del mundo. Ser de un equipo como el Levante, supone que uno debe aceptar que no siempre se gana y que, contrariamente, muchas veces vas al campo de fútbol sabiendo de antemano que lo más probable es que te vuelvas para casa con un derrota y con esa cara que se te queda. Pero ahí radica precisamente la fe en unos colores y es ahí, en los momentos difíciles, cuando se ve de verdad quién es quién. Por eso, repito que hoy he querido dedicar estas breves palabras a la afición del Levante U.D. A todos los que cada domingo van al Estadio "Ciudad de Valencia", en el barrio de Orriols, con la esperanza de que algún día, ese equipo retorne a la 1ª División del fútbol español y que ese día, ellos se sentirán orgullosos de ese escudo que llevan bordado en la camiseta, sobre su corazón granota.

Pues eso, felicidades
.


- Enric González, La bíblia levantinista, El País, 14-9-09.

03 septiembre, 2009

Las mujeres que no amaban a las mujeres


Una de mis autoras preferidas, la socialista y feminista María Lejárraga , escribió en un ensayo ("De feminismo", 1917) que las mujeres de su época estaban obligadas a ser feministas "por ley de naturaleza". "Una mujer que no fuese feminista - insistía Lejárraga - sería un absurdo tan grande como un militar que no fuese militarista o como un rey que no fuese monárquico". Este argumento rotundo, esta regla de tres apodíctica, me hizo reflexionar sobre el tema en su día: ¿son todas las mujeres feministas?; ¿Hay mujeres que no son feministas?; y, si no son feministas, ¿qué diablos son? ¿Machistas?, ¿Antifeministas?...

Hace unos días, mientras hacía zapping, vi en la Televisión Autonómica Valenciana una imagen (la que reproduzco arriba) que me llamó la atención. También vi a una joven reportera - póster en mano - haciendo una encuesta entre los vecinos de la valenciana localidad de Canals. Me informé más sobre la
noticia y me dio por reflexionar sobre el asunto. Inmediatamente, vinieron a mi memoria las palabras de María Lejárraga. Entre reflexión y reflexión, una pregunta, una duda existencial, apareció en mi mente. Decidí entonces, poner mis ideas por escrito y formular esa pregunta en voz alta, en busca de una respuesta que todavía hoy, no he hallado.

Reflexiones y pregunta, pueden leerse en un breve artículo que ha publicado El Imparcial. Su título:
Las mujeres que no amaban a las mujeres.

NOTA: Como primera reacción a mi reflexión, la gente de la página web Conéixer Canals (
www.coneixercanals.com) me comunica que han colgado allí el artículo.

John Whitington - Historia mundial de los desastres


Dice una máxima mil veces repetida por los historiadores, que todo pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla, a perpetuarse en sus errores y fracasos.
En plena avalancha de (des)información sobre la Gripe A, sugiero a todos aquellos que le sobrevivan, que lean este interesante y soprendente libro del historiador británico John Whitington, especialista en la historia de los desastres. Les pongo un enlace a la reseña que he escrito del mismo, para abrir boca. Espero que les guste:

- Reseña de
Historia mundial de los desastres. Crónicas de guerras, terremotos, inundaciones y epidemias, en Ojos de Papel, 1 de septiembre de 2009.